No me gusta que me digan como soy. Si a mi mismo me cuesta definirme, ¿quién es quién lo suficientemente sabio como para aventurarse a juzgarme?

Me gustan las diferencias. Siempre busco algo diferente porque al mismo tiempo, ando en búsqueda constante de algo distinto en mi. Algo que sé que todavía está por descubrir. Y en parte por eso, lo que más me desagrada es el linchamiento. Ese rechinar de reproches constante que a menudo vemos por fuera, y que muchas otras veces, se nos cuela por dentro. Dentro de nuestro propio ser. Dentro de nuestra propia alma.

Es muy triste observar a la gente señalándose como auténticos criminales. Sacándose los ojos unos a otros con un disfraz de insultos y gritos que a menudo solo responde a cosas absolutamente banales y sin importancia. No me gusta ese protestar por todo. No me gusta ese destruirse en amenazas bajo una falsa moral que a menudo ni se lleva ni se aplica. Es esa actitud la que destruye el corazón. La empatía con la que se construye una bomba. La bomba que estalla en mil pedazos llevándose consigo una relación, una familia, o una sociedad entera.

Será que yo solo pongo mi mirada en lo que algo de amor me ofrece, porque en los mundos del odio, jamás verán en mi a un juez dirigiendo sus banderas.

No me busques por ahí.

No me busques por esa ciudad encantada donde juegan las bocas a morderse con reproches. Bella princesa, conozco otras formas y lugares donde puedes morderme. No pienses mal, solo un mordisco leve en la majilla. Apenas un suave roce de tus dientes. Con tus labios surcando mi piel, casi sin tocarla, pero humectantes. Con la suavidad de jugar a hacerte la tímida cuando lo que más te sobra es el descaro.

No tengo tiempo para que me digas lo que hice mal, pero me sobra tiempo para hacerte algo bien. No me es tiempo de reproches. Será en uno de tus gritos rasgados donde encontraré mis disculpas. Después me dirás que no soy bueno, que más bien soy muy malo. Y a susurros te contestaré: ¡sí, es cierto! Pero eso ya lo sabías…

WE LIVE IN POETRY

VIVIMOS EN POESIA

Muchas son las llaves y muchas son las puertas. Tu actitud te hará decidir por qué sendas te aproximarás a tu próximo viaje. Encontrarás en ellas procederes de amor y otros de destrucción, pero la elección siempre será la misma: con qué actitud decides afrontar cada uno de esos retos. Y es que cada día nos presenta nuevos desafíos, a veces tan minúsculos que es casi imposible verlos. Siendo casi sin duda alguna las respuestas que les damos, las que poco a poco, nos siguen definiendo.
#wearebrave

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