Mejora tu autoestima y que nada te detenga: Guía definitiva de 7 factores

La autoestima es una percepción evaluativa que hacemos sobre nosotros mismos. Es decir, cuanto más nos valoremos a nosotros mismos, más crecerá ese sentimiento de apreciación y valía personal.

¿Cómo podemos mejorar nuestra autoestima? Sencillamente influyendo sobre los factores que más afectan en ella. ¿Pero, todo el mundo puede mejorar su autoestima de la misma forma? Obviamente no. Pues no todas las personas valoramos igual las mismas cosas ni tenemos las mismas necesidades. Por eso es importante distinguir los factores que nos hacen diferentes.

7 Factores para mejorar la autoestima

En este artículo distinguiremos 7 factores que afectan a nuestra autoestima con consejos específicos en cada uno de ellos que nos ayuden a mejorarla.

Lo importante es que entendamos cómo nos evaluamos a través de estos 7 factores. Deberemos guardarlos bien en nuestra cabeza y recurrir a ellos cada vez que veamos que nuestra autoestima se tambalea, pues esta nunca es constante. Siempre está en movimiento.

De esta forma este artículo será la base para que a partir de hoy, tú mismo seas el que siempre encuentre la forma de aumentar la autoestima propia y la de los que te rodean.

Percepciones

Nuestras percepciones determinan directamente nuestra forma de evaluarnos a través de una realidad subjetiva (tal y como nosotros la entendemos) que puede estar más o menos distorsionada (con respecto a una realidad completamente objetiva).

Por ejemplo, dos personas pueden darle mucha importancia a lo que los demás opinen de ella. Ante un cuchicheo, una de ellas puede pensar que no están hablando de él, o incluso que si lo están haciendo lo estarán haciendo positivamente. Sin embargo, la otra puede pensar que están criticándolo.

Ante estos dos ejemplos, el estímulo es el mismo. Un cuchicheo que no oímos. Es imposible ser objetivos. Sin embargo, la interpretación pese a ser imaginativa, es opuesta.

Más sobre cómo funcionan las percepciones en:
Entiéndeme, mis percepciones son distintas

Valora más tu opinión que la externa

En el ejemplo anterior, una persona de alta autoestima pensará o bien que no están hablando de ella, o bien que están hablando bien. Pero incluso aunque estuviesen hablando de ella negativamente, tampoco le daría demasiada importancia.

Esto se debe a que los individuos que muestran altas dosis de autoestima suelen evaluarse más a través de la opinión de si mismos con respecto a sus propios comportamientos, que a través de la opinión o sentimientos que los demás le comunican. De ahí que ese sea el primer paso para tener una autoestima fuerte, ganar en independencia con respecto al exterior.

Acepta, no dramatices

Muchas veces nos ocurren cosas que no deseamos que son perfectamente normales. Al no entenderlas, la mente comienza a pensar que hay algo en nosotros que está mal. Es decir, a través de nuestros pensamientos comenzamos a juzgarnos negativamente. De este modo podemos experimentar emociones tóxicas como la culpa, la ansiedad o la vergüenza. Sencillamente por no ser suficientemente realistas y conscientes.

A través de la empatía debemos entendernos y aceptarnos tal y como somos. Siempre habrá algo que podamos cambiar y mejorar, pero sin la aceptación caeremos más en el autosabotaje que en la superación. Por eso para mejorar la autoestima es vital aceptarse tal y como se es sin juzgarse duramente. Más adelante veremos como complementarlo para hacerlo más creíble para nuestra mente.

Descubre más en:
Cómo aceptarte, aceptar y potenciar tu autoestima

No se trata de intentar pensar en positivo

Las percepciones configuran nuestra realidad. El que mira con miedo y odio a los demás siempre encontrará un motivo para sentirse débil. El que mira con ojos de belleza, siempre dará con ella por muy muchas barreras que se encuentre por delante.

Pero no, buscar la belleza en cualquier rincón no es intentar ser positivo. Obligarse a pensar en positivo cuando ni uno mismo se cree lo que está pensando no aporta nada. Decirse afirmaciones positivas delante del espejo esperando que penetren en nuestro subconsciente es inútil. Lo que no se cree, no se puede implementar por más que nos los repitamos. Necesita de cambios y argumentos palpables, solo por afirmarlo no entra en el subconsciente. Los que hacemos hipnosis como forma terapéutica somos bastante conscientes de esta realidad.

De hecho, los psicólogos canadienses W. Q. Elaine Perunovic, Joanne V. Wood y John W. Lee. demostraron que a las personas inseguras que atraviesan momentos difíciles les hace sentirse más indefensas (Puedes ver el artículo en MuyInteresante.es).

Así lo demostró también Cacioppo en este estudio: Negative Information Weighs More Heavily on the Brain: The Negativity Bias in Evaluative Categorizations.

Se trata de buscar la belleza

Para mejorar nuestra autoestima y confianza necesitamos argumentos reales. Unos argumentos que solo podremos cambiar si cambiamos nuestra forma de mirar y entender los estímulos. Se trata no de pensar en positivo, sino de ver el lado positivo de las cosas incluso aunque el lado negativo sea mayor. De construir una serie de creencias filosóficas que incentiven el deleite en lo positivo, y el aprendizaje en lo negativo.

Si por ejemplo juzgas a alguien y le haces sentir mal y esa persona te manda a la mierda, tienes dos caminos. Uno es consumirte en la culpa y volverte retraído, creando emociones como el miedo y la vergüenza que evitan que hables con libertad. La otra, es ver la belleza de tus errores. Pensar de una forma valiente y responsable: «he descubierto que a veces pudo juzgar a los demás y que por eso pueden rechazarme merecidamente. Voy a hacer todo lo posible para que no me vuelve a suceder sin por ello dejar de ser libre de decir lo que pienso».

Del segundo modo, no solo no perjudicas tu autoestima, sino que mejoras tu confianza y motivación. Plantas en ti una nueva semilla. Te centras en la belleza de asumir tus errores. Quizá en la belleza de pedir perdón y agradecer internamente a la otra persona que te haya ayudado a descubrir algo que hacías mal. ¡Gracias! ¡Te agradezco que me mandes a la mierda! Gracias por darme un nuevo objetivo que puede entusiasmarte, como es el de cultivar tu habilidad para comunicar con asertividad.

Eso es centrarse en la belleza. Ese es el positivismo que vale, el que te mueve a hacer algo que justifique el fortalecimiento de tu autoestima.

Si te interesa ser más asertivo, descubre ya lo fácil que es en este artículo:
Comunicación asertiva: Guía con ejemplos para ser más asertivo

No eres el centro del universo

Siento ser yo el que te lo diga, pero no eres tan importante como te crees. La mayoría de la gente es insegura precisamente por eso. Piensan que el resto del planeta puede estar hablando de ellos en cualquier momento: «seguro que Sonia y María me están poniendo a parir». Gente que piensa que hacer el ridículo es tan importante para ellos como para los demás: «van a ver que estoy nervioso en esta exposición y seguro que se ponen todos a reírse de mi». Y así, miles de tonterías. Como si el resto no cometiésemos estupidez similares o nunca nos hubiésemos puesto nerviosos.

Lo peor de todo es que aún cuando nuestro más temidos augurios se cumplan, nosotros seguimos dándole demasiada importancia. Un chico que se encuentra con otro que en el colegio se rió de el, recordará perfectamente esas sensaciones de angustia y ridículo que el otro le provocó. Pero el que se rió de ese chico, se rió de ese y de 100 más, ¡y no se acuerda de haberse reído de ninguno!

Identifícate menos con tu «yo» para mejorar la autoestima

A lo largo de la vida podemos crearnos demasiados traumas por estar demasiado identificados con nuestro «yo». Con nuestro ego. Es decir, con nuestra identidad.

¿Cuántas personas siguen sufriendo hoy por lo que les pasó en la escuela hace muchos años? Lo vemos en televisión cada día. Y es que mientras nosotros le damos mucha importancia a lo que otros nos hayan dicho u hecho, la realidad es que esas otras personas están pendientes de sus propios problemas. Están pendientes de lo que otros les hayan dicho u hecho, y hace mucho tiempo que se olvidaron de ti. De hecho, quizá lo olvidaron a los pocos segundos de hacértelo.

Medita sobre esta realidad, y comienza a liberarte de todos esos bloques de acero que arrastras desde que eras niño, y automáticamente tu autoestima se disparará por todo lo alto.

De todo esto, hablaremos más en el siguiente factor.

 

Condicionamientos

En el mundo espiritual se predica mucho que tenemos que ser libres de nuestros condicionamientos. Como le dice Nick Nolte a Scott Mechlowicz en la famosa película El guerrero pacífico: «Saca la basura Dan. La basura es todo aquello que te distraiga de lo único que realmente importa. Este momento. Aquí, ahora».

La persona insegura es una persona negativamente condicionada. No es ella misma. No puede ser ella misma. Su mente está demasiado llena de pasado y futuro. Sus experiencias pasadas, sus emociones actuales, las opiniones de los demás, sus pensamientos negativos de lo que le ocurriá si hace x, etc. Su mente no deja de funcionar en la mala dirección.

Por eso intentar pensar en positivo no funciona, porque se intenta reprimir unos condicionamientos y creencias que siguen ahí. Siguen vigentes. Y no expresarlos en contraproducente. Hay que sacarlos y enfrentarlos con valentía. Buscar formas sanas de expresar eso que sentimos y soltarlo.

Libérate de tu pasado

Tuve un alumno al que le hicieron bullying en el colegio. Otros chicos le maltrataron, y aún pasada la treintena de edad, seguía enganchado a ese trauma. A otro alumno que tuve le habían violado, sus padres le culparon de ello, y aún más de 20 años después seguía enganchado a su problema. Ambos iban a terapia con psicólogos y no habían encontrado solución.

Pero la solución no era darle más y más vueltas a sus problemas sobre lo que les había pasado y sobre qué repercusiones les estaba ocasionando a día de hoy. La solución era dejar marchar el trauma, no darle vueltas y vueltas. Y para eso solo hay una medicina, la meditación.

Al alumno al que le habían hecho bullying le dije que se imaginara que yo era uno de esos chicos que le habían hecho daño. ¡El peor de todos! Que hablara conmigo. Que me dijera lo que les diría a ellos. A eso yo le contesté: «tío, lo siento mucho. Es normal que estés afectado y me alegro de que me lo hayas dicho. Te pido perdón. De crío era un poco capullo, lo reconozco. Solo era un niño inconsciente y siento mucho que hayas podido sufrir por mi culpa».

Perdón, perdón, perdón

Si no nos acostumbramos a perdonar sinceramente, siempre tendremos problemas. A los que nos gusta la serie Juego de Tronos, vemos como según se suceden las temporadas por más batallas que unos ganen, van surgiendo nuevos enemigos generados de las batallas anteriores. Y así es también en la vida misma.

Ese chico al que le hicieron bullying seguía arrastrando ese problema porque sentía odio hacia los chicos que le maltrataron. Ahí está la emoción básica. Quién está lleno de odio no puede amar, y quién no puede amar siempre tiene miedo. El miedo es el lado opuesto del amor. El amor te potencia, te hace ser valiente. Te hace olvidarte de todo y sumergirte por completo en el presente. El miedo es al contrario, te retrae, te hace calcularlo todo. ¡Te paraliza!

Empieza a ser cada día más valiente con:
Cómo superar el miedo sanándolo desde su origen

Se trata de sanar tu autoestima

Para sanar tu autoestima, debes perdonarte a ti y a los demás. Tus defectos del pasado, y tus defectos del futuro. Perdónate ya por anticipado, porque errar lo que es errar, errarás. Para eso solo hay que estar vivo. Únicamente los muertos están exentos de cometer errores nuevos. Así que comienza a perdonar.

Utiliza la empatía. Ponte en el lugar de otros que te hicieron sentir mal. Revive la escena como si ahora tu fueses él, he intenta entender lo que hizo. Probablemente tu mismo hiciste algo parecido en algún momento de tu vida. No odies a los demás, tu también la has cagado y te has portado mal con otros. Utiliza el perdón para liberar culpas, para firmar tratados de paz, y estarás mejorando tu autoestima mucho más rápido que adoptando nuevas habilidades.

Además de esto, habrá experiencias pasadas donde sin que otros tuviesen la culpa, te equivocaste y sufriste. Reflexiona sobre esas experiencias con una visión de superación renovada y déjalas marchar de una vez por todas.

 

Necesidades

Todos tenemos una serie de necesidades básica que debemos cubrir. Y si, digo debemos, porque muy difícilmente podemos escapar de ellas.

Entre esas necesidades las más relacionadas con la autoestima son las sociales. Necesidades como la aceptación, valía, estima, juego, sexo, logro, etc. Y si, sin duda hay muchas más que no son sociales, como por ejemplo la autorealización. Pero si lo piensas, las personas solemos valorarnos más a través de lo que pensamos que opinan de nosotros, que de nuestras propios opiniones. Por eso casi siempre las sociales influirán más.

Entender el funcionamiento de estas necesidades entrelazándolo junto a conocimientos sobre inteligencia emocional, nos ayudará a entendernos mejor y a no perjudicar nuestra autoestima mediante el autosabotaje.

Comprende para evitar el autosabotaje

Recuerdo a una alumna que se sentía muy mal porque quería mucho a su pareja, pero ya no se sentía atraída sexualmente. La monotonía había destrozado la pasión, y ahora pensaba en la posibilidad de estar con otros hombres. Aún cuando nunca había sido infiel, solo el hecho de pensarlo le generaba culpabilidad.

En este ejemplo lo que tendríamos que entender es que todos los seres humanos tenemos una necesidad básica llamada sexo. Si esa necesidad no está cubierta, es natural que nuestra mente empiece a buscar escapatorias que la lleven a cubrirla. Vamos, que seguimos siendo más animalitos de lo que muchos por ahí predican.

Ante escenarios como este, el simple hecho de entender la situación evitará que tengamos pensamientos que de nuevo destruyan nuestra autoestima. Ya no pensaremos cosas como: «no se que me pasa. Soy una desagradecida. Con lo que me quiere y me apoya y yo pensando en que quiero sexo. Soy idiota o que me pasa». Podremos afrontar la situación aceptándonos y sin tantos agobios.

Si es natural, no te juzgues como si algo en ti estuviese mal

Después de comprender los motivos ocultos de nuestros pensamientos, debemos aceptar cuando hay algo malo en nosotros y cuando es normal. Porque la mayoría de las cosas que nos hacen la vida imposible y no nos permiten tener una mejor autoestima son completamente normales. Le pasan a casi todo el mundo.

A partir de ahí, una vez hemos pasado de dejar de buscar lo que está mal en nosotros para aceptar la realidad, aceptar nuestros sentimientos y emociones, etc. Una vez hemos aceptado todos nuestros procesos internos, entonces de una forma consciente tomaremos las medidas que consideremos oportunas. Bien centrarnos en cubrir mejor otras necesidades si una de ellas no tiene remedio, o viendo cómo cubrir mejor la que está fallando. La decisión ahí siempre será únicamente nuestra. Lo importante, es que sea consciente y estemos siempre preparados para afrontar los retos que implique.

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Evita las expectativas que te destruyen

La insatisfacción procede de una diferencia negativa entre lo que esperamos y lo que finalmente obtenemos. Pequeñas insatisfacciones no son preocupantes, pero las importantes pueden ser un foco constante de infección que puede destruir nuestra autoestima y cargarnos de frustración.

Por eso es importante pensar siempre en expectativas realistas. Ni conformistas, ni derrotistas, ni fantasiosas. En el punto medio. Realistas. Así pase lo que pase, si conseguimos menos, no nos dolerá tanto, y si conseguimos más, será como recibir un regalo el día de navidad. Así conseguiremos que nuestra autoestima permanezca mucho más estable.

 

Motivaciones

La motivación es una estimulación interior que nos dirige hacia un objetivo. Nos lleva a iniciar comportamientos, tomar decisiones y procesar información. Esa energía nos genera una sensación de estar en movimiento, que cuando implica logros personales y luchamos por conseguirlos, nos ayuda a valorarnos más.

La falta de motivaciones nos produce desánimo y aburrimiento, dos ingredientes nada recomendables. Por eso muchos estudios defienden que hacer cosas que nos motiven mejora la autoestima.

Ama profundamente para subir tu autoestima

El amor disuelve el miedo. Ama profundamente lo que quieres conseguir, y déjate llevar por el entusiasmo. Plantéate siempre nueva metas y pasiones por aprender.

Habrá momento en los que lo pasarás más. Momentos en los que no termines de confiar en ti mismo. Momentos en los que dudes en si de verdad valoras tanto lo que quieres. Pero sobre todo, habrá momentos donde sentirás que la energía brota por cada partícula de ti y que nunca jamás abandonarás tu sueño. Ahí tu autoestima subirá. Aférrate a esos momentos y recuérdalos cuando el desánimo intente aguijonearte.

Todos hemos tirado la toalla alguna vez, y todos nos hemos acabado arrepintiendo cada una de esas veces. Porque hemos sido creados para estar en movimiento. Para ser guerreros.

El ahora es tu papel, y entusiasmarte con lo que quieres te ayudará a escribir una gran historia. No por los dulces sabores que llegarán a ti, sino por lo que vas a disfrutar en el proceso. Así que no desistas. ¡No desistas! Sigue, y sigue una y mil veces. Así se llega a la cima. Tu cima. ¡La que tú te imaginas!

No temas la competencia

La competencia es uno de los motivos que a algunos desaniman y les baja la autoestima. Ver que otros ya hacen lo que ellos sueñan. Pero la competencia siempre ha existido.

Nunca se ha hecho nada que al principio no supusiera un reto. En cualquier ámbito, siempre hay quién ha estado abajo, en el primer peldaño de la escalera, mientas su competencia se creía que ya había llagado al último. Pero no existe último peldaño, porque las cosas siempre se puede hacer mejor. Y no, no es cuestión de ser perfeccionista, porque el perfeccionismo a menudo nos hace pensar demasiado y trabajar muy poco. No.

Se trata de hacer las cosas mejor de lo que se hacen, o de una forma distinta. Quizá una forma nueva que lleve impresa nuestra propia esencia personal. Nunca puedes olvidarte de tu propia esencia, pues aquello que hagas que la lleve, te entusiasmará siempre a ir a por más y mejor.

El mundo siempre está cambiando dando nuevas oportunidades

No te detengas ante tus sueños porque otros ya lo hagan bien en ellos. Nunca te detengas ante tus sueños porque otros ya estén a muchos pasos de distancia sobre ti. Busca las alas que te hagan volar por encima de esos escalones.

El mundo siempre está cambiando dando lugar a nuevas oportunidades. Permanece atento a ellas e imagínate como te gustaría a ti que se materializaran. Siente la ilusión penetrando cada parte de tu mente. Siente esa ilusión traspasando cada célula. Una vez te pongas en marcha, no habrá competencia que pueda asustarte.

Sueña hacia donde quieres dirigirte

Algunos creen en la ley de la atracción como una forma de mandar señales al universo para materializar sus sueños como si por arte de magia se tratara. Piensan: «si se lo pido a universo con mucha fuerza, lo que deseo llegará a mi».

Otros piensas que eso es un cuento. Quizá un magnífico marketing para vender libros e ilusionar a unos cuantos.

Pero dejando el misticismo a un lado, y sea cierta esta ley o no de la que no tenemos certeza científica, hay algo que si es seguro: Hacia donde ponemos nuestra atención, es hacia donde nos dirigimos.

Recuerdo que cuando aprendí a montar en moto al principio pensaba que había que ir moviendo el manillar. Como si fuese el volante de un coche. Luego me di cuenta que el manillar a penas se movía a altas velocidades. Era más el impulso del cuerpo a través de la mirada lo que me conducía por las curvas. Más que las propias manos.

Por eso, para mi la ley de la atracción es verdadera. Pero no por su vertiente mística. No porque el universo vaya a hacer que me toque la lotería si pienso mucho que me va a tocar. Eso es ingenuo. ¡A todo el mundo le habría tocado ya! No. Para mi es verdadera desde su enfoque psicológico. Por motivos de enfoque.

Mantente enfocado

Imaginar lo que queremos nos hace descubrir el camino para conseguirlo. Nos mantiene enfocados y nos dota de ideas. Nos llena de entusiasmo y nos hace vibrar con su energía. Y entonces, esa energía nos hace recorrer el camino del aprendizaje que nos lleva a cumplir eso que queremos atraer. Mejora nuestra seguridad y confianza.

Por eso, se justifique su efecto de una forma o de otra, soñar nos hace perseguir lo que soñamos en un camino que nos va aportando los conocimientos y habilidades que necesitamos. Eso no nos priva de pasar por momentos duros en nuestras vidas, pero es sobre todo ahí, en esos momentos, cuando más tenemos que soñar.

 

Actitudes

La actitudes son evaluaciones generales que tenemos hacia objetos, personas, ideas o acciones. Tienen la capacidad de guiar nuestros pensamientos (función cognitiva), nuestro sentimientos (función afectiva) y nuestros comportamientos. Mientras que hay cosas que suman o restan, la actitud es la que se encarga de multiplicar. Predispone y amplifica.

Atención plena

La atención plena es una estado mental en el que estamos tan concentrados en lo que está pasando aquí y ahora, que nos liberamos de todo lo que no necesitamos.

Practicar la atención plena tiene muchos beneficios sobre la autoestima. Es muy sencillo, si tienes una atención total en un foco, no puedes pensar en nada.

Por ejemplo, cuando yo empecé a salir a exponer en público en la universidad ponía toda mi atención en el tono de mi voz. Intentaba que el tono de mi voz fuese lo más claro y envolvente posible. Me olvidaba de todo lo demás. Solo me concentraba en pronunciar bien y escucharme a mi mismo. De esta forma por mi mente no se cruzaban pensamientos nerviosos que pudieran interrumpirme y generarme ansiedades o bloqueos.

Cuando enseño a mis alumnos a hablar con chicos o chicas que les gustan les hago practicar lo mismo. Que se concentren en observar a la otra persona, lo que dice, lo que hace, sus gestos, sus reacciones. Y olvidarse de todo lo demás. Fundirse en el momento con una total atención nos libera y hace que todo aquello que destruía nuestra autoestima en ese preciso momento no exista.

Apreciarse empezando por apreciar

Para mi la palabra que mejor define el camino de vivir el ahora y ser feliz es: «Apreciación».

En eso se basa gran parte de la conciencia. En eso se distinguen los que ven, de los que no ven. Es una cuestión de saber apreciar. Pero no se limita a apreciar lo que uno tiene. Ese es uno de sus puntos importantes, pero la apreciación va mucho más allá.

Consiste en saber apreciarse a uno mismo y a los demás con sus virtudes y sus defectos. Como cuando estamos enamorados de alguien y hasta aquellas cosas que podrían molestarnos de ella, gracias a la apreciación del enamoramiento nos resultan maravillosas.

Con la apreciación distinguimos y valoramos las bellezas del mundo, y conseguimos ver belleza donde otros no ven más que desechos.

No olvides tener presente esta palabra: APRECIACIÓN. Y cada vez que te sientas triste o la felicidad haga ausencia en tu compañía, no busques desesperadamente los motivos sin antes preguntarte: ¿Estoy sabiendo apreciar lo que soy, lo que la vida me da y lo que tengo?

Con esos tres puntos de apreciación mantenidos en el tiempo se consigue una autoestima sólida. Alcanzas esa felicidad y también esos éxitos que anhelas, pues tu potencial creativo para descubrir y disfrutar se dispara y consigues ver en lugar de únicamente mirar.

Vivir aquí y ahora

La infelicidad no la dan los sueños. La da la expectativa. El pensar que necesitamos conseguir eso que soñamos para ser felices, cuando la felicidad está aquí y ahora. Únicamente depende de poner nuestra atención en el disfrute del camino.

La trampa del perfeccionismo

El perfeccionismo es un foco de inseguridades. Nunca puede puede estar satisfecho. Lo que a unos les encanta, otros lo odian. Cualquier religión tiene muchos seguidores, pero también muchos enemigos. Reconócelo, hagas lo que hagas, siempre serás criticado.

¿Para qué seguir preocupándose?

Haz las cosas lo mejor que a ti te salga hacerlas. Busca siempre formas de mejorar, pero sin caer en la trampa del análisis: «a exceso de análisis, parálisis». Equivócate. Date permiso para hacerlo. Porque nadie nunca ha conseguido nada si equivocarse antes muchas veces.

Descubre la actitud del poeta

Hace varios años que descubrí la poesía. Dentro de mis libros de espiritualidad un perfecto loco, así mismo se definía Osho algunas veces, me decía que los poetas eran los santos del nuevo siglo.

Algunos piensan que la poesía es de sentimentales. Pero no, la poesía es el lenguaje de las personas conscientes. Es un lenguaje de entendimiento emocional. La poesía tiene el poder de sacar fuera lo que antes te destruía por dentro. De convertir en belleza lo que antes no podías ni pensar.

Su efecto sobre nuestras heridas del pasado son claros. Tienen un efecto sanador. La poesía consigue convertir en amor lo que era vergüenza, odio, culpa, o miedo. Es una actitud de aceptación absoluta y de pasión por el disfrute de la intensidad de la vida en todas sus formas.

Por eso leer poesía y ver que otras personas han pasado por lo mismo que nosotros pasamos y han conseguido exponerlo con tanta pasión, nos hace sentirnos más perdonados y entendidos consiguiendo mejorar la autoestima.

En tus lágrimas sentí que la vida se marchaba. Era un adiós. Un adiós para siempre. La despedida de dos corazones que ya jamás volverían a latir juntos. Y sentí tu sonrisa. Una sonrisa entre cortada, que tropezaba en escenas porque no se cría a donde habíamos llegado. Ahora, ya es una nuevo día. Tú ya no estás en mi vida. Nadie sabe si nos volveremos a cruzar. Quizá algún día. Quizá algún día creemos una nuevo imperio entre los escombros del pasado. Me pongo mi traje azul. No voy de luto. Voy de esperanza. Pues aunque solo una pared me mire, jamás lo hará viendo a un sepultado.

Más poemas de mi cosecha en:
Poemas de David Jungle

 

Habilidades

Contar con habilidades y técnicas bien desarrolladas según en qué ámbitos nos ayudará a tener más confianza en nosotros mismos. Nos valoraremos más no por lo que pensamos, sino por lo que vemos que somos capaces de hacer.

Si por ejemplo, una persona tiene un problema porque no le valoran en su trabajo, por más que se repita que ella vale mucho eso no le va a ayudar. Por más que piense en positivo si no encuentra motivos en su cabeza que justifiquen un cambio, las cosas no cambiarán.

El estudio y la práctica de aquello que nos hace mejorar nuestras habilidades y formas de pensamiento es lo que nos lleva a creernos que estamos cambiando, y que por tanto, al ser cada día mejores, debemos tenernos a nosotros mismos en más estima.

Habilidades sociales

No recuerdo ninguna época de mi vida en la que me sintiera más valorado y querido por mi mismo que cuando comencé a cosechar lo frutos del esfuerzo de la mejora de mis habilidades sociales.

Por ejemplo, pasar de no poder acercarme a hablar con una chica, a poder hacerlo. De no saber de qué hablar, a poder ser divertido y locuaz para gustarle. Esto me daba grandes subidones de valor propio.

Esto es algo que no se limitó a mis relaciones personales. También comencé a llevarme mejor con mis profesores de universidad, con los que me gané su amistad y aprecio. Luego, en los trabajos que fui teniendo después, también se me incentivaba. Bien por el buen trato con los clientes o el buen rollo que transmitía en mis compañeros.

Mis habilidades sociales siempre han sido un pilar para sentirme seguro y confiado en que podía superar cualquier cosa. Y es que recordemos que cómo pensemos que los demás nos valoran es lo que más determina lo alta que esté nuestra autoestima. Si mejoramos nuestra forma de relacionarnos con los demás, automáticamente y en cada conversación podremos apreciárnoslo.

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Cómo conectar con la gente para gustarles

A continuación te voy a recomendar unos cuantos artículos que podrán ayudarte a mejorar tus habilidades sociales de una forma natural y permanente. Sin trucos ni técnica circunstanciales. Mejorando de verdad las emociones y sentimientos que eres capaz de generar.

En ellos encontrarás muchos ejemplos como este:

Me recuerdas mucho a mi de niño. Siempre estaba sonriendo, como tú. Ahora con tanto trabajo y estrés parece que he perdido un poco esa alegría. Pero bueno, viéndote a ti ya estoy empezando a recordarla. Si a eso le sumamos lo sexy que has venido esta noche, si no sonrío como un tonto, vamos, que vengan los dioses a recogerme que aquí ya no pinto nada.

Así conseguirás inspirarte para que tengas la confianza de ponerte en acción cuanto antes. Además, siguiendo los demás consejos de este artículo, te aseguro que tendrás todo lo que necesitas saber para no solo gustar, sino para enamorar (Nota: Todo estos artículos son unisex):

El don de la labia: Guía para tener labia

Comunicación Emocional: Expresar sentimientos y emociones

Empatía: Cómo ser empático para seducir y enamorar

Cómo elogiar para seducir: Cualificación

Seducir transmitiendo tensión sexual: Sexualizar la conversación

Rechazo amoroso: Qué hacer cuando te rechazan

Cómo mejorar tu sentido del humor

Seducir para generar una conexión intensa

Cómo excitar con palabras: Romanticismo y sexualidad

Temas de conversación interesantes para ligar

 

Habilidades profesionales

Estas habilidades dependerán de tu trabajo.

Si todavía eres estudiante, aprender técnicas de estudio o potenciar tus capacidades cognitivas con ejercicios o Mindfulness hará que te sientas más seguro.

Si ya estás trabajando en algo y no te gusta lo que haces, comienza a aprender cosas nuevas que te permitan ascender o cambiar de trabajo. Quizá incluso emprender una empresa propia. Si nada de eso es posible, mejora aquellas habilidades que creas que harán que te valoren más en tu trabajo. Recuerda lo que dijo Martin Lucer King:

Si un hombre es llamado a ser barrendero, debería barrer las calles incluso como Miguel Ángel pintaba, o como Beethoven componía música o como Shakespeare escribía poesía. Debería barrer las calles tan bien que todos los ejércitos del cielo y la tierra puedan detenerse y decir: aquí vivió un gran barrendero que hizo bien su trabajo.

Descubre más sobre esto en:
Cómo motivarte en el trabajo: 10 técnicas y consejos

 

Hábitos

Finalmente nos queda el que quizá sea el punto más importante de todos. Podemos llevar a cabo todos los consejos anteriores. Aprenderlos y ponerlos en práctica desde ya mismo. Pero si no los vamos manteniendo hasta convertirlos en hábitos que formen parte de nuestras vidas, al final volveremos de nuevo al punto de partida. Porque lo que realmente hace que una persona cambie, es lo que va haciendo todos los días.

Subir la autoestima a los demás

¿Elogias a los demás cuando hacen algo bien? ¿Valoras su esfuerzo y dedicación? ¿Les dices agradablemente lo bien que le sientan esos kilitos de más que tanto les a costado quitarse?

Apoyar, amar, respetar, elogiar. Hacerles sentir divertidos, hacerles sentir inteligentes, etc. Piensa en todo aquello que los demás pueden hacer por ti para sentirte más confiado y seguro. En todo aquello que elevaría tu autoestima, y no esperes a que lo hagan. ¡Hazlo tú! ¿Cuándo? Cuando realmente lo sientas. No se trata de regalarle los oídos a nadie ante cualquier cosa, eso es pesado. Se trata de hacer sentir bien a los demás cuando hay un porqué sincero en nuestro interior que nos conmueve a hacerlo. Esto es algo muy seductor. Comienza a hacerlo cada vez que puedas, y verás como los demás te lo devuelven. Si no es con un elogio, será con una amplia sonrisa.

Sentirnos útiles para el resto aunque solo sea porque conseguimos hacer sus vidas un poco más agradables, será otra sencilla forma para que consigamos mantener nuestra autoestima alta. Nos sentiremos más queridos y valorados también. Y si además puedes ayudarles en algo que tu sabes más, mejor que mejor. Estarás haciendo lo mismo que hice yo al escribir este artículo.

Sé constante y deja de postergar las cosas

Esto es algo que algunos estudios demuestran claramente, y de lo que yo me pregunto: ¿de verdad hacía falta un estudio para saber esto?

Estoy arto de ver a gente que viene a mi en las redes sociales con la autoestima destrozada precisamente por no luchar por lo que quieren. Es sencillo, si sueñas con conseguir grandes cosas y al final no haces lo que sientes que tienes que hacer para conseguirlas, cada día te invadirá un sentimiento de culpa que te destrozará por dentro.

Solo hay dos caminos, o intentar ser feliz con lo que se tiene y no buscar nada más allá, o ser constante en el trabajo y dejar de postergar por hacer otras cosas que parece que nos agradan más. Para mi, lo tengo claro. Cada vez que no me apetece sentarme delante de este ordenador me digo: «David, solo 5 minutos. Siéntate y ya si ves que no puedes después de 5 minutos te levantas». Y al final, esos 5 minutos acaban convirtiéndose en horas bien aprovechadas.

Descubre más sobre esto y sé constate en:
Dejar de postergar las cosas: 10 Consejos definitivos

Medita un poco todos los días

A día de hoy creo que ya no sabría vivir sin la meditación. Estoy mal acostumbrado. Mal acostumbrado a no estar dándole vueltas a coco por tonterías. Estoy mal acostumbrado a dejar de pensar en como hacer las cosas y cuándo me pondré a hacerlas, y en lugar de eso verme haciéndolas y creando las estrategias oportunas sobre la marcha. Mal acostumbrado a dejar de pensar en qué es lo que otros opinarán sobre mi, y hacer y decir lo que en realidad mi consciencia y naturalidad me sugieren.

Cuando más agobiado me he sentido, más he meditado. Cuando he estado con el agua al cuello, he meditado y he vuelto a respirar. Porque todas las emociones tóxicas que nos hunden son psicológicas. Son pensamientos que revolotean una y otra vez y no nos dejan actuar inteligentemente. Cuando te deshaces de ellos, las respuestas vienen solas. No se te ilumina una bombilla, la mantienes siempre encendida. Mi consejo, todos los días, entre 5 y 10 minutos de meditación al despertarte, a media tarde y antes de acostarte. Son unos 20 minutos al día que marcan una diferencia abismal en tu rendimiento y bienestar para dar lugar a una autoestima sana.

Más beneficios de la meditación en:
Meditación y Mindfulness: 10 beneficios en las relaciones sociales

Haz ejercicio físico

Se ha demostrado que el ejercicio físico mejora la salud emocional. Si, si. No solo nos hace vernos más guapos, lo cual dicho sea de paso, también mejorará la autoestima. Sino que es beneficioso para nuestra mente y emociones.

La clave está en las endorfinas, las conocidas como hormonas de la felicidad, que la práctica del deporte libera. Pero no solo eso. El deporte tiene beneficios sobre nuestras capacidades cognitivas y favorece el aumento de nuestra energía. Todo eso, junto a una alimentación sana, también te favorecerán a sentirte mucho mejor.

Comienza a leer más

Si has leído este articulo detenidamente y con entusiasmo, estoy seguro de que ya te sientes mejor. Y es normal que esto pase, porque estás haciendo algo que sabes que mejorará tu vida.

Para mi la lectura siempre ha sido un refugio. Si algo me ha salido mal, he empezado a leer sobre cómo podía hacerlo mejor. Cuando de mis procesos mentales algo no entendía, me compraba un libro para entenderlo. Si sentía timidez, en seguida buscaba en google como superarla y empezaba a mejorar las habilidades necesarias.

Mientras leemos dispersamos nuestra atención desde nuestros problemas hacia palabras que nos presentan soluciones. Empezamos a hilar nuevos nodos mentales y comenzamos a sacar deducciones nuevas que antes no habíamos visto. La lectura hace que aprendamos, y ese aprendizaje le manda un mensaje a nuestra mente: «Ahora eres diferente. Ya no eres el que eras antes. Has cambiado. Has aprendido. Eres alguien nuevo. ¡Sal a luchar con más fuerza que nunca!».

Busca el reto y ámalo

Todo lo que pedimos al universo o a dios acarrea tras sus paredes una fuerte corriente de experiencias. Experiencia implica retos. Implica adaptarse a nuevas situaciones. No es un camino de confort. Es un camino de superación.

El pensamiento limitante es aquel que nos invita a buscar el confort para evitar la dificultad del reto. Es el camino del agua estancada que se pudre. Pero lo que se pudre en este caso es nuestra mente. No puedes pedir experiencias y cosas novedosas sin la valentía de afrontar el reto que conllevan. Eso es un absurdo.

Agradece las experiencias, aunque a veces se presenten como dificultades. Sin ellas no sentirías tu energía interior, solo aburrimiento. Aprender, crecer y dar el máximo de nosotros mismos, da sentido y amor a nuestros días. Es el entusiasmo. Pase lo que pase, consigamos lo que queramos o no, es amor ahora.

La experiencia es un maestro feroz, pero está claro que te hace aprender.
Clive Staples Lewis

Por tanto, no pidas cosas. No pidas logros. No pidas amor. Sencillamente pide experiencias. Pide los retos que tras superarlos te lleven a obtener esas cosas, esos retos y ese amor. Así es como cada día crecerá dentro de ti una actitud valiente, consciente y realista.

Así nuestras vida tienen una mayor dirección y felicidad.

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© BRAVE JUNGLE.
Pase lo que pase, acéptate y ámate. Esas son tus mejores cartas para afrontar cualquier desafío. También lo son para exprimir cada momento con pasión. Evita el aburrimiento de la perfección, y mira hasta donde puedes llegar desde el amor hacia donde ya estás.

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