Cómo excitar con palabras: Romanticismo y Sexualidad

El Romanticismo es como el fuego, todo un amplificador de las más intensas emociones que destruye toda represión a su paso. Una pequeña válvula que hace que todo funcione y afloren suaves revoloteos en el pecho.

Mientras tanto, la Tensión Sexual  pasión, es el despertador de nuestros deseos más profundos y prohibidos. Una corriente que no atrae hacia los bordes del precipicio más profundo y oscuro del placer.

Sería un placer, una suma insaciable de sensaciones cambiantes, te haría olvidar algo más que el mundo…
Te quitaría la ropa muy lentamente, saboreando el momento de contemplar tu bello cuerpo desnudo. Un Tsunami de besos lentos y calculados.
La suma de tu olor con el mío, ese olor que me vuelve loco. Loco por hacerte perder la razón y el sentido. Loco por estar dentro de ti, de ser un único ser, y concentrarme en las emociones y sensaciones que queman mi cuerpo. Dentro y fuera de ti…. cada vez mas rápido y explosivo, cada vez más bonito… hasta que finalmente, la imagen de nuestros mundos explotara y se perdiera en la niebla negra y oscura.
Abrir los ojos, y encontrarte ahí, acalorada, sudada, despeina y completamente desnuda, mirándome a los ojos…
No imagino una imagen mejor…

OBSERVA

Usaremos nuestra observación para apreciar los más sencillos matices del momento. Nos fijaremos en movimientos, formas y palabras, para detallarle de forma explícita lo que nos hace sentir.

JUEGA

A nuestro ego le gusta sentirse seductor. Consigue que la persona a la quieres seducir se sienta seductora contigo. Dile lo que te provoca de ella o acércate para que lo compruebe por si misma..

CAUTIVA

No tengas miedo a mostrar tus vulnerabilidades naturales. Alguna timidez suave o ciertas inseguridades pueden ser atractivas y coquetas. Lo natural de nosotros mismos tiene un gran poder romántico y sexual.

Eres víctima de sus encantos. Tu pecado, dejarte arrastrar por ellos.

Antes de que te acusen de tus artes seductoras, acusa tu del hechizo que te está lanzando. Nadie seduce a nadie, ambos SOMOS seducidos. Los dos.

Pocas cosas son menos atractivas que el tener la sensación de que nos “están cazando” por que quieren algo de nosotros, en lugar de sentir que resultamos irresistibles ante sus ojos.

Muchas mujeres tienen un gran temor a ser utilizadas. Por otra parte, muchos hombres necesitan saciar encarecidamente su ego masculino viéndose seductores. Para ambos se usa la misma aspirina: Seducir y sentirnos seducidos.

–No se cómo lo estás haciendo, pero vas a acabar por seducirme.
–Ya sabía yo que no debía fiarme de ti, me estás haciendo caer en las garras de tus encantos. No pienso en otra cosa que en sentir esos labios.
–Yo no sé si soy un ligón o no, de lo que sí que estoy seguro es de que me vuelves loco / me siento muy atraído por ti / me pones a mil.

Justifica tu interés

Tenemos que darle un POR QUÉ nos interesa la persona que tenemos delante, como hemos visto en los artículos de cualificación. Pero si queremos que este por qué sea poderoso, debemos hacerlo de una forma única que despierte sus más profundos deseos románticos y sexuales.

Cualificamos rasgos concretos de su físico o personalidad, centrándonos en que nos trasmiten y que nos hacen sentir.

No es lo mismo “tu ternura” que “tu arrebatadora ternura”, es muy importante usar una comunicación creativa o poética. Veamos algunos ejemplos:

  • Me encanta tus mirada -> Me encanta la ternura que vislumbra tu mirada.
  • Eres muy simpático -> Contigo es imposible que no se me escape la sonrisa.
  • Estoy muy agusto contigo -> Contigo siento que me pierdo y que nada más importa, solo este momento.
  • Tengo ganas de besarte -> Quiero naufragar en la suavidad de tus labios.

Leer buena poesía y novelas es muy recomendable para despertar nuestra creatividad y aprender a comunicarnos de una forma más emocional.

NARRAR VUESTRO PASADO

Todas las noches me acuesto reviviendo esos profundos sentimientos que tu conseguiste despertar en mi y que estaban dormidos. Esa sonrisa inocente y enternecedora, esa mirada profunda y luminosa, y esos besos dulces y sensuales.

TÚ, TU, TU

Me gustas tú, toda tú. Tu impenetrable mirada, tu seductora ternura, tus dulces caricias. Tu esperanzadora sonrisa.

ARRASTRAR A LA AVENTURA

Tengo que serte sincero, pese al riesgo que me implique. Pues necesito compartir el deseo que siento de deslizar mis manos al contacto de tu piel. Por tus piernas, resbalando tu pantalón hacia el suelo, sintiendo cada roce de placer. Desdibujar nuestros sentidos, y caer y caer más adentro en el pecado. Sin temor por ser humano, ni sentir miedo ni reparo.

¿Romanticismo o Sexualidad? ¿Qué necesita la persona a la que queremos seducir?

Los seremos humanos tenemos una serie de necesidades afectivas y sexuales. Para cubrir esas necesidades y excitar y provocar estados deseados en esa persona que nos atrae, requerimos de la habilidad de generar tanto romanticismo como tensión sexual.

Imaginemos que conocemos a alguien en una noche. Si somos muy románticos y nada sexuales, la otra persona se preguntará, ¿Y en la cama que tal vamos? ¿Vas a provocarme?

Por otro lado, si somos muy sexuales y no nos comunicamos emocionalmente, puede parecer que no queremos otra cosa que no sea ñaca ñaca. Y para que nos vamos a engañar… el sexo mola, pero el sexo con pasión y sentimiento mola más. Y aunque solo sea para noche, dado el caso casi siempre preferimos que las emociones estén a flor de piel.

Si esa persona esa nuestra pareja, no hace falta ser adivino para intuir que querrá las dos cosas para ser excitada y amada, tanto romanticismo como sexualidad.

El romanticismo dirige más hacia relaciones amorosas (amor), y la sexualización hacia relaciones sexuales (sexo). 

El romanticismo consigue cubrir las necesidades de afecto y hace sentir especial a la otra persona dentro de idilio generado. La sexualidad sirve más para excitar, nos hace sentir hombres y mujeres deseados y nos hace sacar al animalito que llevamos dentro y para fundimos en ese juego de excitación y provocación mutuo.

No obstante, si esa persona que queremos seducir no es nuestra pareja que la estamos conociendo recientemente, los escenarios pueden ser muy diversos.

Ante la ausencia de confianza y conocimiento sobre sus preferencias, debemos observar a que va respondiendo mejor guiándonos por nuestra intuición.

Deja de poner esa cara de niña buena. Como sigas así al final voy a verme obligado a raptarte y a encerrarnos en una isla desierta. Solo nosotros dos y algún mono mayordomo. Y ya veré allí que hago contigo.

Te las estás jugando. Eres capaz de despertar mi parte más tierna y romántica, pero también la más mala, sexual y peligrosa.

Por favor, deja de bailar así tan cerca de mí.

Me abandonaría por completo a ti. A tus besos, a tus caricias, a tus deseos… tuya completamente…

Sexualizar, no es solo cuestión de palabras

Un tono pausado, autoritario o dominante, así como un mayor acercamiento físico y la combinación con caricias, nos permiten aumentar el efecto que nuestra palabras tienen sobre la mente.

—Veo que además eres una chica muy risueña, no dejas de sonreírme, y te estás poniendo un poquito nerviosa.

—Yo no estoy nerviosa. —Me acerco a ella y le doy un beso lento y suave en la mejilla

—¿Y ahora estás un poquito más nerviosa?—Sigue riendo y apartando la mirada mientras la tengo cogida de la mano y la miro fijamente. Me devuelve la mirada con ojos de fuego y me dice…

— La verdad es que me estás poniendo un poquito nerviosa sí.

Como vemos, también podemos generar tensión sexual con lo que hacemos, con la forma en que hablamos con ella y como la tratamos. Hay que llevar cuidado con esto y no olvidarnos de la distensión, de llevar un equilibrio en la balanza y no pasarnos generando tensión sexual, sobre todo si nos encontramos ante una chica/o tímidos poco acostumbrados a temas o insinuaciones sexuales.

Si quieres saber un poco más sobre como sexualizar, no te pierdas este artículo: Sexualidad: Transmitir sexo en la conversación.

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Mensajes para que no te olviden

Con los mensajes conseguimos penetrar en la mente de la persona seducida en cualquier momento del día. Si llama la atención, no lo olvidará.

Un WhatsApp a su móvil con un texto como el anterior puede alegrarle un poco una aburrida jornada de trabajo a nuestra querida mujer.

¿Eres consciente de lo tremendamente preciosa que ibas esta mañana? Estoy deseando arrancarte ese vestido, dejarlo caer el suelo, y hacer buen uso de mis labios sobre ti.

A los chicos nos encantan esas proposiciones sexuales imposibles. Otro buen WhatsApp para enviar, en este caso a él, mientras disfruta de una bonita mañana de trabajo.

Quiero jugar contigo y sentir que soy tuya. De nadie más. Y complacer todos tus deseos. Me apetece perderme…

Si quieres mejorar tu labia y aprender a ligar por whatsapp, echa un vistazo a mi libro:

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#BeBrave #DavidJungle

#Cautiva #Seduciendo

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© BRAVE JUNGLE.
Seducir es disfrutar de cada instante, porque no hay mayor seducción que la de sentir nuestro presente. El roce del una sonrisa, la electricidad que transmite una mirada. Palabras que pasean por el aire y nos encienden de emoción. Seducir es amarse a uno mismo, amar a los otros y dejarnos envolver por la magia que se crea. 

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3 replies on “Cómo excitar con palabras: Romanticismo y Sexualidad

  • CONSUELO

    David¡¡¡¡¡¡…..no sólo te animo a que sigas escribiendo, corazón, sino a que sigas siendo tú mismo con ese toque pícaro, romántico, sexual, sensual, seductor, excitante, motivador, estimulante, y muuuuuchos matices más que te definen como un hombre suuuuper atractivo¡¡¡¡. Placer es poco para expresar lo que provocas….un abrazo¡¡¡

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