Lleva la meditación a tu vida y disfruta tu ahora con más presencia y sensibilidad. Conectando con la inmensa profundidad que hay en tu interior. Haz que cada momento sea más intenso desde la consciencia presente y deléitate con las bellezas de la vida. Porque el mañana nunca llega, y el ahora se resbala de nuestras manos a cada momento. Mientras, el pasado ya ha quedado atrás; ya no eres tú. Eres este momento, el sentir de tu presencia disfrutando de las bellas sensaciones que esconde cada instante. Ese es el único destino que importa. Por eso, intenta disfrutar siempre; hagas lo que hagas. ¡Esas es nuestra única misión en la vida!