Vive la seducción con toda su intensidad y empieza a disfrutar de cada instante. Porque siempre estamos seduciendo, a cada momento en nuestro interior. Con cualquier persona con la que nos relacionamos y con nosotros mismos. Cuando lo hacemos con fines positivos y sinceros es cuando la seducción nos impulsa con un poder inimaginable que llena nuestras vida de fuerza y entusiasmo. No utilizando la seducción para conseguir algo de los demás, sino como una forma de ver la vida más atractiva y apasionante. En todas nuestras relaciones y en nuestra forma de mirar el mundo…