Si no disfrutáramos, nada tendría sentido. Vive sumergido en tu presente, disfruta de cada instante. Cada sensación. Incluso de los momentos de trabajo duro. Incluso del estrés, agobios o temores. Disfruta comunicando y experimentando. Todo puede ser disfrutado, si así alcanzamos a visualizarlo. ¡Disfruta!